12 julio, 2011

El porqué de mi optimismo actual

Nunca he sabido mucho de nada. La mayoría de mis amigos y familiares siempre saben de la mayoría de los temas mucho más que yo. Relaciones, historia, música, cine, cómics, informática e incluso redes sociales (entre muchas otras cosas). Es inevitable, siempre va a haber alguien mejor que tú. Evidentemente no sólo estoy aquí para ponerme verde cuando tengo una buena racha como ésta. Tengo otras virtudes, y una de ellas, es que sé menos que ellos/as de la mayoría de temas, pero conozco muchas cosas de muchos temas... quizá sea la edad, quizá el cúmulo de experiencias o quizá otra virtud que adquirí al leer "Momo", la de aprender a escuchar, o una habilidad no sé si innata pero que sí recuerdo tener desde temprana edad: la empatía. Saberse poner en el lado de tu interlocutor y descubrir que hay otra realidad diferente a la tuya, otra forma de ver y enfocar las cosas.
Evidentemente, soy humano y juzgo (y también tengo el defecto de prejuzgar en ocasiones), pero después de escuchar a otra persona, intento ponerme en su lado, luego en el mío y luego intento ser neutral, y a partir de ahí es cuando hablo. Entendiendo hablar no como parlar, que lo puedo hacer de una atacada sin pensar en lo que decir o soltando chorradas todo el rato, sino hablar con sentido. Puedo no tener razón (¿quién la tiene al fin y al cabo?) pero cuando hablo lo hago desde mi más profundo convencimiento y con la intención de hacer algo bueno (para la persona que escucha, y si puedo, para mí también).
Hay gente mayor que me parece que no piensa jamás y gente muy joven que me ha dado lecciones de la vida (tres de mi pueblo, últimamente). No depende de la edad, sino de hacerte ver y pensar las cosas desde otro punto de vista que hasta ahora no te habían ofrecido. Sí, también hay gente cercana a mi edad y mucho más mayor que me han ayudado a eso, que nadie me malinterprete, no me rodeo de idiotas (aunque cuando me salgo de "mi círculo" sí que parezco un imán para ellos); hay gente más lista, gente más sentimental... cada uno/a tiene su puntillo y todos/as me aportan algo. Porque espero no equivocarme con esta afirmación, pero creo que he aprendido a desprenderme sutilmente de la gente que no me aporta nada. Hay gente que no aprende jamás y acaba rodeada de gente que no le aprecia, entiende o que no le trata bien. Lo siento por ellos por no haber aprendido o no haber querido salir de relaciones perjudiciales.
Siempre me voy por las ramas... y eso que yo venía a hablar de mi libro, bueno más bien de la buena racha, pero cuando sale un tema y considero necesario explicarlo o revisarlo, pues ahí que me lanzo.
Hay gente que me ha enseñado cosas de mí mismo que no sabía y gente que no sabe expresar los sentimientos como a mí me gustaría que te demuestra cosas importantes con pequeños gestos (dos pequeños besos en la mejilla, un abrazo, una invitación inesperada y cien mil pequeños gestos) que te demuestran que tú eres importante para ellos/as. Hay gente que se queja más de lo que debe y te enseña a quejarte menos de lo que lo haces, gente que te abres sus puertas (literal y figuradamente) y gente a la que entiendes a la primera (y no sabes explicar por qué). Hay gente con la que no tienes nada en común y sin embargo te complementa, y hay gente con la que tienes cosas en común en la que te ves reflejado y te gusta lo que ves. Hay gente que te hace compañía cuando lo necesitas y el resto de la gente está ocupada. Hay gente que te ayuda a ser más valiente, gente que te ayuda a querer más y mejor a las personas que merecen la pena, gente que te ayuda a pensarte las cosas  y gente que te ayuda a ser un poco más estúpido e impulsivo y disfrutar más de los momentos tontos y divertidos que tiene la vida. Creo (al menos tengo esa esperanza) de haber sido para ellos/as algo de eso en sus vidas. Supongo que por eso me conservan en cierta manera en sus vidas (o en su corazón), aunque sea en la distancia (que a veces no es más que por falta de contacto).
Supongo que mi buena racha tiene que ver con todo esto último de lo que he hablado y desde la esperanza de que exista cierto tipo de karma.
...
Recientemente me están pasando cosas buenas: el divorcio de mis padres, la recuperación de mi hermana, tener a mi sobrino cerca. Esas han sido cosas muy buenas. Mi relación con mis amigos/as y las cosas buenas que me hacen pasar (y sentir) están siendo también muy buenas. Y sí, paso por bajones y me pasan cosas malas también, que nadie se lleve a engaños, pero creo que las buenas compensan las malas.
Siento un cariño tan grande hacia esas personas que me hacen ver la vida con mayor optimismo. ¿Por qué no las nombro? Porque me conozco y sé que se me escaparía algún nombre y pensarían que no están incluidos/as... pero espero que lo sepan. Intento decírselo cuando puedo o me acuerdo.
¿El amor? (y con este no me refiero al de la familia o la amistad), lo tengo un poco aparcado. Es fácil cuando no te sientes correspondido. Quizá eso en otro momento supondría una enorme decepción, pero no ahora. Sé que tengo otras cosas que puedo dar y recibir por la gente que me rodea que me gustan tanto como eso.
También me conozco y siempre me pillo por quien no debo, así que, por ahora casi mejor.
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Supongo que me ha salido un texto algo pedante y ñoño, pero necesitaba contarlo. Expresarlo de esta manera. Si alguien lo lee, espero que no se haya aburrido. Y si alguien se ha perdido o tiene alguna duda, que pregunte. Yo siempre contesto (lo que no significa que mi respuesta le vaya a gustar) y el 99% de las veces con sinceridad; porque decir "prefiero no contestar a eso" también es sincero, jeje.
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