20 mayo, 2008

Repetir

Esta semana he tenido una conversación que se ha repetido con varias personas.

- Copón, es que coincido con ella en muchas cosas, nos parecemos tanto...
- Ricky, tu estás enamorado de ella.
- No, ni mucho menos.
- Bueno, pues estás pillado.
- No tampoco.
- Ya, ya...
- Te mentiría yo?
- No sé yo...
- Mentiría si me sirviese de algo, si fuese a ganar algo o para librarme de algo gordo, ¿es el caso?
- Visto así.
...
- Bueno, entonces te gusta...

Vamos a ver, ¿Cómo no te va a gustar alguien con quien coincides en muchas cosas, que es estupenda, que me encanta compartir muchas cosas con ella (más de las que pensaba, la verdad), que es interesante, achuchable, divertida, que no está nada mal, con quien me encanta pasar ratos, alguien que da y ofrece confianza, y que también tiene un punto friki?
Lo que pasa es que hay diferentes formas de que te guste alguien, y no todas tienen por qué estar encaminadas a la forma tradicional que se entiende por la que "te gusta alguien".
No voy a entrar en discusiones sobre si me gusta o no, pero de lo que estoy seguro es de que no estoy "pillado". Y no, no estoy negando lo evidente. Estoy seguro.

- Pero alguna vez todo esto puede cambiar. Puede que pronto.
- No digo yo que no, las cosas cambian, y más yo (en este aspecto), pero hoy por hoy, no estoy pillado y estoy seguro.
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